sábado, 10 de diciembre de 2016

La realidad de las TIC

El año comenzó con una buena noticia: Colombia se ha ubicado en el Top 5 de ciberseguridad en latinoamérica. La Unión Internacional de Seguridad (UIT) publicó los resultados del Índice Mundial de Ciberseguridad (IMC) 2014, estudio que busca evaluar y "fomentar las actividades de adopción e integración de la ciberseguridad a escala mundial", según indica la organización.
Para los que no estén familiarizados con estos términos, la ciberseguridad (seguridad informática) es una de las principales ramas de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), encargada de los ciberdelitos (delitos informáticos) cometidos en el ciberespacio (internet, redes corporativas, etc) y de la ciberdefensa (prevención de los ciberdelitos, defensa contra ataques  informáticos y protección de la infraestructura IT de las organizaciones y personas).
La definición de las posiciones del ranking se da a partir de un sistema de puntuación que realiza la UIT en cinco ámbitos de trabajo, bajo los cuales se evalúa y clasifica a cada uno de los países (medidas legales, técnicas, organizacionales, capacitación y cooperación)
Según la clasificación, Colombia se ubica actualmente en el quinto lugar del ranking a nivel regional, siendo superado por Estados Unidos, Canadá, Brasil y Uruguay; mientras que en el plano mundial ocupa la novena posición. Esto permite ver que el país ha avanzado en materia de seguridad en la web y que las estrategias adelantadas por el gobierno nacional para el desarrollo del país en el ciberespacio han sido efectivas.
¿Pero, por qué esta noticia no tuvo mucho eco?
Existen varios factores que hacen que las TIC no sean de alto impacto. Una de las principales causas es que los estudiantes de bachillerato en Colombia no ven rentable estudiar una carrera relacionada con las TIC debido a los bajos ingresos y a la poca relevancia social que tienen. Por ejemplo, por cada ingeniero se gradúan 3 abogados, que son mejor remunerados.
Otro aspecto que incide es la falsa creencia que por el simple hecho de tener un diploma de técnico, tecnólogo o ingeniero de sistemas o afín, es más que suficiente para acceder al mercado laboral, sin embargo la realidad es muy distinta. El sector de las TIC es el más cambiante del mundo, por tanto un profesional de las TIC, si no se actualiza constantemente, con estudios avanzados y certificaciones especializadas, como mínimo cada 3 meses, puede considerarse obsoleto y ninguna empresa seria lo contratará.
Antiguamente las empresas ofrecían vacantes de técnicos, tecnólogos e ingenieros en áreas afines a las TIC. Hoy, la demanda laboral ha cambiado y también los requisitos. Ahora las empresas requieren expertos informáticos, con maestrías y certificaciones internacionales, tales como CompTIA, CISSP, CCNA, LPI, MTA, etc, (que miden mejor las habilidades específicas que una carrera profesional) y que dominen como mínimo el inglés, y sobre estas aptitudes calculan su salario, ya que las vacantes que ofrecen, por citar algunas, son Seniors Back-End o Front-End Developers, Big Data Developer, Security Analyst (Development & Pentesting), QA engineers, Graphic Designer, etc, etc.
Por ejemplo, un ingeniero de sistemas en Colombia puede ganar entre 1 y 3 millones de pesos mensuales (en dependencia de la empresa y de su experiencia tanto académica como laboral), en cambio un experto CISSP, CRISC o CISM, puede estar recibiendo más de 10 millones mensuales.
Pero las instituciones de educación superior en Colombia no ofrecen este paquete orientado a las nuevas exigencias, y los egresados, al terminar sus carreras, tienen que recurrir a empresas y organizaciones extranjeras (Microsoft, Cisco, CompTIA, RedHat, Oracle, ISC, ISACA, etc) para obtener estas certificaciones internacionales, que le permitan ser competitivos en un mercado laboral cada vez más exigente.
Por otro lado, el nivel educativo de los programas relacionados con las TIC en Colombia han ido en descenso, en cambio sus costos han aumentado en más de un 200%. Y si a esto le sumamos los gastos de "actualización periódica de conocimientos", la cifra puede superar en más del doble lo invertido en estudios universitarios, lo que implica un altísimo nivel de endeudamiento de los egresados. Por ejemplo, un curso para CISSP (que es una de las certificaciones de nivel más alto en seguridad informática) cuesta aproximadamente 3000 usd y el examen otros 1300 usd (al 2015, Colombia solo tiene 126 certificados en CISSP)
Esta es una de las razones por la que en Colombia existen muy pocos expertos en áreas específicas de las TIC, como ciberseguridad, big data, peritaje, pentesting, programación, diseño gráfico 3d, etc. Esta situación está llevando al país a importar profesionales o a contratar estos servicios específicos con empresas foráneas.
La mala calidad es otro factor preponderante. Por ejemplo, entidades como el SENA gradúan a diestra y siniestra técnicos y tecnólogos en modalidades de las TIC, solo por el hecho de mostrar estadísticas, y los estudiantes concluyen sus estudios sin haber adquirido las habilidades requeridas del área y por eso les cuesta tanto acceder al mercado laboral o a estudios superiores. Lo mismo ocurre con las universidades, que ofrecen los mismos programas de hace 10 años. Por esta y otras razones, muchos optan por cursar estudios superiores en el extranjero

Orinoquía y Amazonía
En estos departamentos la situación es más compleja, ya que la penetración de internet es casi nula y la mayoría de los profesionales de las TIC no cuentan estudios especializados, y por esto las entidades deben importar personal de otras regiones para cubrir sus necesidades.
El problema también se refleja en los planes y programas de las entidades educativas de educación básica y media de estos departamentos, que ya tienen una década y no han sido modificados, y ahora que el Gobierno Nacional invirtió más de 45 mil millones para llevar internet gratis a estas zonas, la población no se encuentra debidamente preparada para hacer uso de estas herramientas o protegerse de la ciberdelincuencia.
Los mandatarios de estos departamentos también contribuyen al desorden, ya que como creen que las TIC es solo darle internet a "la gente", "cacharrear" computadores y regalar tablets a los "chinos", todos sus proyectos de inversión de las TIC van encaminados solamente a dar más cobertura de internet o entregar más equipos de cómputo (sin importar la calidad de la conectividad o de los equipos), en lugar de mejorar los planes de estudio de las entidades educativas, elevar la calidad y el nivel de los estudiantes, docentes y de la población en todo lo relacionado con las TIC y/o mejorar la seguridad informática de las instituciones públicas y privadas, como debería ser.
De acuerdo con Diego Molano, Ministro TIC, Colombia tiene un déficit de 93 mil ingenieros en áreas TIC, sin embargo esto no se va a poder lograr. En el 2012 se graduaron 5768 profesionales TIC, y se espera que para el 2018 esta cifra baje a 4805. Esto significa que Colombia al 2018 eventualmente perderá el liderazgo en América Latina en el sector TIC.

TeleOrinoco